Acá te espero, tomando café negro y fumando cigarrilos marca muerte. Mi estómago es un campo de batalla en donde huestes infernales se debaten los dominios.
Me retuerzo con dignidad, si esa cosa en realidad existe. Me returezo con elegancia, si hay elegancia en el dolor.
Afuera llueve, pero es la lluvia equivocada.
Más café y otro cigarrillo. No hay más que hacer al respecto. Las agujas giran en falso y la puta sinfonía del desencuentro.
¿A donde estas? ¿A donde estoy?
Sigo esperando con mis fasos marca muerte. Acá no estas. Acá no estoy.


11 cretinos dicen...:
abril 09, 2009
El dolor es impecable a veces.
Seis estrellas para ud.
abril 09, 2009
Bello y obscuro, un placer leerte, Mad.
abril 09, 2009
Gracias y antes de que alguien me lo pregunte: los cigarrillos marca Muerte existen ¡son rusos!
abril 09, 2009
muy bueno! saludos
abril 09, 2009
la verdad ecxelente!!!
abril 09, 2009
Aveces se espera y no se encuentra
por que uno no está.
Y es solo transporte de esta masa inherte
de carne y huesos.
salud por mas cigarrillos ¡
abril 10, 2009
Gracias por estar siempre y hasta la próxima viñeta!!!
abril 11, 2009
Los demonios dueños de tu verdad, son los que nos permiten visitarte de vez en cuando...
abril 11, 2009
Y eso porque los tengo atados y bien comidos. Saludos!
abril 14, 2009
loco, veni al blog nuevo y colgate de esta
firma el chabon de las boludeces
abril 14, 2009
Pero publica el link, colega!!!!
Publicar un comentario en la entrada